01 / Archivo del caso
La carta que reabrió el caso
El 24 de enero de 1908, el escritor y viajero francés Georges Dupuy habría recibido una carta procedente del Yukón. La enviaba un sacerdote con quien, según la narración, ya había participado en una búsqueda por los barrancos de Partridge Creek. El mensaje estaba fechado el primero de enero y describía una nueva aparición durante la Nochebuena de 1907.
El sacerdote y varios acompañantes indígenas habrían visto a la bestia sobre un río congelado. Su cuerpo estaba cubierto de escarcha, arrancaba fragmentos de hielo al avanzar y llevaba entre las mandíbulas lo que parecía un caribú. Siguieron su rastro unos tres kilómetros, hasta que una nevada borró las marcas. La comparación de las huellas les hizo pensar que era el mismo animal del encuentro anterior.
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Un cuerpo impreso en el barro
El primer episodio comienza con James Lewis Butler, un banquero de San Francisco interesado en concesiones mineras. Durante una salida de caza, él y sus acompañantes observaron cómo tres alces abandonaban bruscamente un manantial, aparentemente asustados por algo que los hombres no alcanzaron a ver.
Al acercarse encontraron en el fango una impresión atribuida a un animal acostado: aproximadamente nueve metros de largo por más de tres metros y medio de ancho, con un hundimiento superior a medio metro. A su alrededor había grandes marcas con garras y, detrás, el surco de una cola pesada. Son medidas transmitidas por la historia, no resultados de un examen conservado.
El rastro avanzaba por el valle hasta perderse cerca del barranco. Tras escuchar a Butler, Dupuy organizó otra búsqueda con el sacerdote, varios hombres y cinco acompañantes indígenas. Partieron de madrugada, cruzaron un río en canoas y recorrieron el terreno durante gran parte del día.
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La aparición al otro lado del barranco
Al caer la tarde, el grupo encendió una fogata en una garganta rocosa. Un desprendimiento de piedras y un rugido los hicieron mirar hacia la ladera opuesta. Allí habría aparecido un animal gris oscuro, cubierto de cerdas gruesas, con barro en el vientre y sangre alrededor de la boca. Sus mandíbulas seguían moviéndose como si masticara una presa.
La criatura se acercó a unos veinte pasos y apoyó el vientre en el suelo. Los testigos le atribuyeron unos quince metros de longitud y más de cinco de altura; Butler llegó a estimar treinta toneladas de peso. La cabeza, el cuello musculoso y la protuberancia nasal llevaron al sacerdote a compararla con un ceratosaurio.
Después de advertir al grupo, el animal habría rugido y se habría alejado mediante grandes saltos, comparados con los de un canguro, hasta desaparecer entre las rocas. El episodio subraya que esa combinación de tamaño, cerdas y adaptación al frío no coincide sin más con la identificación de un dinosaurio conocido.
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Una segunda expedición que nunca salió
Dupuy y Butler habrían viajado después a Dawson City para pedir apoyo. Su intención era reunir alrededor de cincuenta hombres armados, animales de carga y provisiones. La ayuda no llegó y, según la narración, el caso terminó siendo objeto de burlas. La nueva expedición no se realizó.
El video sitúa la publicación del relato en 1908, primero en una revista francesa y después en una publicación británica. También advierte que la carta del sacerdote se conoce a través del propio texto de Dupuy. Esa dependencia de una misma narración es el principal límite del expediente: contar varias escenas no equivale a disponer de varias comprobaciones independientes.
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Rasgos y elementos del relato
06 / Secuencia del caso
Los momentos del expediente
La búsqueda en el barranco
Butler encuentra marcas y Dupuy organiza la expedición que habría observado al animal.
La bestia sobre el hielo
Un segundo encuentro se atribuye al sacerdote y sus acompañantes.
La carta
El mensaje fechado el primero de enero habría llegado a Dupuy el día 24.
El relato se publica
La historia entra en circulación mediante revistas, sin evidencia física presentada.
07 / Interpretaciones
Las explicaciones que se plantean
Invención literaria
El origen editorial, la falta de registros físicos y la dificultad de verificar a los participantes permiten interpretar el caso como una historia construida para sus lectores.
Animal desconocido o especie relicta
El episodio explora una población oculta en el Ártico, pero recuerda que animales de ese tamaño necesitarían alimento, reproducción y dejarían rastros. La comparación con un ceratosaurio no constituye una identificación.
Superposición temporal
Álvaro plantea, expresamente como especulación personal, un cruce fugaz entre pasado y presente. No lo presenta como un mecanismo demostrado ni como evidencia de dinosaurios actuales.
Partridge Creek conserva una descripción extraordinariamente concreta, pero su detalle narrativo no resuelve la ausencia de pruebas. El misterio reside en si el texto preservó un encuentro real, transformó una experiencia o nació como una ficción que terminó tratándose como testimonio.
08 / Investigación audiovisual
El expediente en video
El Monstruo de Partidge Creek - ¿Hay Dinosaurios en el Artico?
Ver en YouTube09 / Fuentes del expediente
Investigación de Creepynautas
Expediente desarrollado a partir de la transcripción en español de la investigación de Creepynautas. Los enlaces de cada apartado permiten consultar el pasaje correspondiente en el video original. Las declaraciones de testigos y las hipótesis se presentan como tales.
Video publicado el 6 de agosto de 2026.
