Desde hace tiempo hay una idea que me da vueltas en la cabeza: ¿y si algunas de las criaturas que llamamos críptidos no viven de manera permanente en nuestro mundo? Tal vez ciertos encuentros no sean con animales escondidos en un bosque, sino con seres que cruzaron por accidente desde otro plano o incluso desde otra época.
Criaturas que no deberían existir
Hay descripciones de críptidos que parecen chocar de frente con lo que conocemos de la biología. Seres demasiado grandes para el alimento disponible, animales con una anatomía que no encaja en ninguna familia conocida o criaturas que aparecen durante unos días y después desaparecen durante décadas. Sobre el papel, muchas de ellas simplemente no deberían existir.
Claro que existen fraudes, confusiones y relatos exagerados. Pero también hay casos que vuelven una y otra vez: testigos que no se conocen entre sí, separados por años o kilómetros, describen figuras, movimientos y comportamientos muy parecidos. No siempre hay una fotografía clara, pero la repetición del patrón es lo que me impide desecharlo todo con una sola explicación.
Esta idea comenzó a tomar forma mientras escribía sobre el Thunderbird de Tombstone. Aquel supuesto reptil volador fue visto una vez, quedó registrado en un periódico de 1890 y después se desvaneció de la historia. ¿Y si no había una población escondida que encontrar? ¿Y si aquella criatura solamente estuvo aquí durante un momento?
Lugares considerados entradas a otros mundos
La idea de que existen puntos donde nuestro mundo toca otro no nació con la ciencia ficción. Muchas culturas antiguas hablaron de cuevas, montañas, ríos y lagunas donde una persona podía desaparecer, entrar a un territorio distinto o encontrarse con seres que no pertenecían a la vida cotidiana. No estoy diciendo que esos relatos sean manuales científicos; lo que me llama la atención es que la misma estructura aparece en pueblos muy separados entre sí.
La Amazonia y sus mundos superpuestos
Entre los Shipibo-Konibo de la Amazonia peruana existe una visión del universo formada por planos superpuestos: el mundo del cielo, el mundo terrestre y un mundo subacuático. El Museo Nacional del Indígena Americano del Smithsonian explica que sus diseños tradicionales funcionan como una ventana hacia esa trama invisible. En distintas tradiciones amazónicas, los ríos y las profundidades no son solamente paisajes: también son fronteras habitadas.
Los Nunnehi de las tradiciones cheroqui
En las historias cheroqui del sureste de Estados Unidos aparecen los Nunnehi, un pueblo espiritual ligado a montañas, cuevas y lugares apartados. Algunos relatos cuentan que ayudaban a quienes se perdían o que podían conducir a una persona hacia su propio territorio. Conviene aclarar algo: los cheroqui no son un pueblo originario de Nuevo México. Sus territorios ancestrales se encontraban en el sureste del actual Estados Unidos.
Los mundos de origen de los Pueblos de Nuevo México
En Nuevo México, varias naciones Pueblo conservan relatos de surgimiento desde mundos anteriores o inferiores hasta el mundo presente. Cada comunidad tiene su propia tradición y no deben mezclarse como si fueran una sola leyenda. Aun así, vuelve a aparecer una idea poderosa: existen niveles de la realidad y ciertos lugares conectan uno con otro.
Si nosotros podemos pasar, algo también puede entrar
Supongamos por un momento que algunos de esos lugares presentan anomalías que aún no comprendemos. Podrían estar relacionadas con la geología, con campos electromagnéticos o con fenómenos físicos que todavía no sabemos medir. Una persona se adentra, ocurre un desplazamiento y ya no encuentra el camino de regreso. Es una posibilidad especulativa, pero abre una pregunta inevitable.
Si algo de aquí pudiera cruzar hacia allá, entonces algo de allá también podría llegar hasta nosotros. Tal vez por eso ciertos encuentros son tan breves. La criatura aparece desorientada, recorre una carretera o un bosque, es observada por varias personas y después desaparece sin dejar un cuerpo. No tendría que esconderse durante siglos: simplemente habría regresado, o la abertura se habría cerrado.
¿Y si la separación está en el tiempo?
Existe otra posibilidad todavía más extraña: que esos visitantes no procedan de otro universo, sino de otro momento del nuestro. La relatividad cambió la idea de un tiempo universal que avanza igual para todos. En física, espacio y tiempo forman una sola estructura, y distintos observadores no siempre coinciden en qué acontecimientos son simultáneos.
De ahí nacen interpretaciones como el universo bloque, donde pasado, presente y futuro pueden pensarse como partes de una estructura de cuatro dimensiones. No significa que la ciencia haya demostrado la existencia de portales temporales; no lo ha hecho. Pero sí significa que nuestra experiencia cotidiana del tiempo no es toda la historia.
¿Qué ocurriría si una anomalía hiciera que dos momentos se tocaran durante unos segundos? Una criatura de hace millones de años podría cruzar a nuestra época, ser vista y regresar antes de que alguien pudiera seguirla. No habría cadáver, nido ni población reproductiva. Solamente quedaría el encuentro.
¿Eso explicaría los llamados neodinosaurios?
En la criptozoología se usa a veces el nombre neodinosaurios para reunir relatos modernos de animales que parecen pertenecer a la prehistoria. El Mokele-mbembe es descrito en historias de la cuenca del Congo como una gran criatura de cuello largo. El llamado Kasai rex aparece ligado a relatos de un depredador gigantesco en África central. En Papúa Nueva Guinea, el Ropen es presentado como un reptil volador de actividad nocturna. Y en Arizona tenemos al propio Thunderbird de Tombstone.

Tal vez estos nombres agrupen animales conocidos mal identificados, leyendas locales o historias que crecieron al ser repetidas. Pero si una parte de los encuentros describe algo real, la teoría temporal explicaría por qué nunca encontramos una población estable. No estaríamos buscando una especie que sobrevivió oculta hasta nuestros días, sino visitas momentáneas desde un ecosistema desaparecido.
Cosas que antes parecían imposibles
Puede sonar descabellado, pero el mundo ya nos ha obligado a revisar historias que durante años fueron tratadas como fantasías o exageraciones. MKULTRA parecía el argumento de una película hasta que miles de páginas oficiales mostraron los experimentos de la CIA. La propia agencia también reconoció que investigó la visión remota y después desclasificó materiales del programa conocido como Stargate. Eso no prueba que todas las afirmaciones paranormales sean ciertas, pero sí demuestra que hubo temas que las autoridades estudiaron mientras públicamente parecían pertenecer únicamente a los rumores.
A veces también se afirma que el investigador mexicano Jacobo Grinberg trabajó directamente para la CIA. Hasta ahora no he encontrado un documento oficial que confirme esa relación. Lo que sí está documentado es que agencias estadounidenses estudiaron percepción extrasensorial y visión remota. Es una diferencia importante: el archivo abre una puerta real, aunque no confirme cada historia que después se construyó alrededor de ella.
Los archivos oficiales sobre ovnis
El fenómeno ovni es otro ejemplo. Durante años se repitió que todo era una ilusión óptica, un fenómeno natural o una historia inventada. Sin embargo, las desclasificaciones terminaron mostrando que distintas agencias sí recibieron informes, analizaron fotografías y siguieron casos durante décadas.

Los Archivos Nacionales de Estados Unidos conservan el Proyecto Blue Book: 12,618 reportes estudiados entre 1947 y 1969, de los cuales 701 quedaron clasificados como no identificados. La CIA mantiene en su sala de lectura documentos de la colección UFOs: Fact or Fiction?. Y AARO publica hoy videos y fichas de casos; algunos se resuelven como globos, aves o efectos del sensor, mientras otros permanecen sin una atribución concluyente.
Ninguno de esos archivos demuestra por sí mismo que las naves sean extraterrestres. Pero sí confirma algo que durante mucho tiempo se negó o ridiculizó: el fenómeno fue observado, registrado e investigado oficialmente. Si algo que nos presentaban como una ilusión terminó ocupando archivos militares y oficinas gubernamentales, ¿cuántas otras historias que hoy parecen imposibles podrían contener una parte de verdad?
Una teoría personal
No presento esta idea como una conclusión científica. Es una teoría que llevo tiempo planteándome para intentar conectar tres cosas: criaturas que parecen imposibles, encuentros que se repiten y la ausencia de cuerpos después de tantos años de búsqueda.
Quizá algunos críptidos viven escondidos en regiones todavía poco exploradas. Quizá otros son animales conocidos vistos en condiciones extrañas. Pero también podría existir un grupo distinto: visitantes accidentales de otro plano o de otra época, atrapados durante unos minutos en un mundo que tampoco comprenden.
Si el pasado, el presente y otros mundos están más cerca de lo que creemos, tal vez algunas criaturas no desaparecen porque sepan ocultarse. Tal vez desaparecen porque nunca pertenecieron por completo a este lugar.— Álvaro Herrera
Esta es mi teoría. Ahora quiero saber la tuya: ¿crees que algunos críptidos podrían cruzar desde otra dimensión o desde otro tiempo? ¿O piensas que todavía existe una explicación completamente terrestre detrás de todos estos encuentros?
Fuentes y archivos para seguir investigando
- Smithsonian NMAI · Cosmología y planos superpuestos Shipibo ↗
- James Mooney · Mitos del pueblo cheroqui, Bureau of American Ethnology ↗
- Indian Pueblo Cultural Center · We Are of This Place ↗
- Einstein Online · Qué es el espacio-tiempo ↗
- George F. R. Ellis · The Evolving Block Universe ↗
- National Archives · Proyecto Blue Book y sus bloques de registros desclasificados ↗
- National Archives · Colecciones textuales y microfilmadas sobre OVNI/UAP ↗
- CIA Reading Room · Flying Saucers, colección UFOs: Fact or Fiction? ↗
- CIA · Historia oficial de la investigación sobre visión remota y Stargate ↗
- CIA Reading Room · Documento del subproyecto MKULTRA 133 ↗
- AARO · Videos y casos UAP oficiales, resueltos y no resueltos ↗
